Apenas este fin de semana, con la constitución de los ayuntamientos, hemos cerrado unos meses con una alta actividad electoral. En muy pocos días nos ha tocado ejercer nuestro derecho a voto varias veces y elegir nuestros representantes en las instituciones europeas, estatales, municipales y, en algunos casos, autonómicas. Pero hasta hace muy poco no todas las personas podían ejercer este derecho a voto. Hoy queremos oír la voz de estas personas, las personas con diversidad funcional intelectual, que recientemente han recuperado este derecho cívico que les había sido vetado.

A día de hoy, todavía hay quien piensa que las personas con discapacidad no son ciudadanas de pleno derecho. O que no son competentes para tener determinados derechos, como el de elegir a sus representantes. De hecho, hasta el año pasado las personas con diversidad funcional intelectual que tenían la capacidad jurídica modificada no podían votar. Esta modificación de la capacidad jurídica se realizaba a través de una entrevista y para determinar la capacidad para votar se hacían una serie de preguntas como: ¿Quién es el presidente del Congreso? Para qué sirve el impuesto X? Cuántos senadores tiene el Senado? Preguntas que nada tienen que ver con el hecho de determinar si las personas pueden tener o no una opinión sobre a quién votar.

Con la nueva Ley Orgánica de Régimen Electoral General (LOREG), las personas con diversidad funcional intelectual recuperan el derecho a voto. No es una ganancia, sino una recuperación que ha sido posible gracias a las familias, que a través de entidades y federaciones y de la plataforma estatal que las agrupa, han luchado para recuperar este derecho a voto.

Hoy queremos conocer cómo ha sido la experiencia de Pol y Marc, dos de las personas que este año, por primera vez, han podido ejercer este derecho en los diferentes comicios que se han celebrado las últimas semanas.

«Estoy muy contento. Hasta ahora, yo siempre acompañaba a mi padre a votar, pero nunca lo había podido hacer, porque según el juez yo no tenía criterio para votar, o sea que no era una persona».

Pol

«Yo miro los mitines y escucha quién ofrece trabajo para los jóvenes con discapacidad y es así como eligen el mejor candidato para nosotros. Ésta era la primera vez que votaba, estaba un poco nervioso, pero fue una experiencia emocionante y agradable.»

Marc

 

Finalmente se ha recuperado un derecho universal, con el que nos acercamos un poco más a la consecución de los derechos universales de las personas con diversidad funcional. Recuperamos así derechos que estas personas, como ciudadanas de pleno derecho que son, nunca deberían haber perdido.