La inmigración está actualmente en el punto de mira a nivel global. Hace tiempo que los catalanes nos preguntábamos cómo viven los vendedores ambulantes, los manteros, pero nunca nadie había tenido acceso a su comunidad. En octubre de 2015, por primera vez en Europa, en la ciudad de Barcelona un grupo de inmigrantes marginales se unieron para crear un sindicato y defender sus derechos, el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes.

En los últimos meses, el colectivo de vendedores ambulantes de Barcelona ha atraído el foco de la atención mediática en la ciudad. Personas de orígenes culturales y sociales muy variados han mostrado interés en su lucha, pero aún existen muchos estigmas y prejuicios sobre la figura del mantero y continúan siendo incomprendidos por una gran parte de la población catalana.

El llamado Top Manta entró en el Parlamento hace unos meses para exponer sus quejas, demandas, necesidades y sueños:

«No queremos la venta ambulante. No la queremos hacer. No queremos tener miedo al salir de casa. Nos denuncian, nos persiguen. Aumenta la tensión policial. No queremos esto porque tenemos familia que nos espera en casa», fueron algunas de sus intervenciones ante el presidente de la Cámara, Roger Torrent.

El Sindicato de Manteros propuso 6 proyectos para dar una salida profesional a sus compañeros, entre los que un huerto ecológico y un bazar de artesanía. Pero el proyecto que más éxito está teniendo es, por ahora, el de su propia marca de ropa Top Manta, que tiene incluso una tienda física en la calle de Roig, 13, en el Raval.

Este mes de octubre el proyecto Top Manta ha ganado incluso un premio, el tercer premio en los D&AD Impact Awards, aunque ningún representante de la comunidad de vendedores ambulantes pudo ir a Estados Unidos a recoger el galardón debido de las dificultades en que se encuentran para salir del país por la Ley de Extranjería.

«Nuestros objetivos son poder tener una reunión con el Ministerio de Trabajo y que las Comisiones de Trabajo que nos prometió en su día la Generalitat se hagan efectivas. Porque si estamos aquí es para poder sacar nuestros compañeros de la calle, ya que muchos de ellos llevan aquí más de 10 años «.

En la Asociación invia no somos ajenas a este debate. Nuestra entidad se sensibiliza con este colectivo y denuncia las incongruencias legislativas que dificultan una integración y normalización vital para todas las personas que se encuentran en esta situación. Lo que deberían hacer las instituciones gubernamentales es facilitar y abrir caminos, en vez de cerrar puertas y escudarse tras un silencio administrativo y legal que no genera esperanzas ni aporta soluciones.

Para entender con más profundidad la complejidad del fenómeno y la lucha de la comunidad de vendedores ambulantes, desde la Asociación invia os invitamos a asistir al pase del documental «El peso de la manta», que tendrá lugar mañana 31 de octubre como previa al Festival de Cultura Ravales, y a compartir así una experiencia de comprensión y sensibilización hacia un colectivo estigmatizado y marginado.

Una pequeña reseña para saber qué puedes encontrar en el documental:

«¿Quiénes son los manteros? ¿Qué hacen? Cómo es su vida? A los 12 autores del documental les llamó la atención la presencia de los vendedores ambulantes en Barcelona, ​​la ciudad donde habían venido a formarse en el campo del documental social. Formaban parte de «The Into Industry Program», un programa de la productora de documentalesOtoxo Productions que ofrece a los participantes seleccionados la oportunidad de hacer los primeros pasos en el sector audiovisual codirigiendo documentales y cortos para la televisión y las redes sociales en col colaboración con BTV y BCN Más. 

 

 

Aïda Bonet
Técnica en Orientación e inserción laboral