La Associació in via presenta en el Parlament la propuesta para incorporar el «sanismo de género» en la Ley 5/2008
El pasado lunes 13 de noviembre, Irene Andrés, directora de proyectos de la Associació in via, compareció en el Parlament de Catalunya en representación de la entidad para presentar una propuesta de enmienda a la Ley 5/2008, del derecho de las mujeres a erradicar la violencia de género.
La iniciativa propone incorporar el reconocimiento del “sanismo de género” como forma de discriminación estructural e institucional que afecta especialmente las mujeres supervivientes de violencias de género con problemas de salud mental, patología dual o consumo de sustancias.
La enmienda plantea que el acceso a los recursos de protección, acogida y recuperación no quede condicionado a la finalización previa de un proceso de deshabituación o estabilización clínica, garantizando así una atención basada en un enfoque de derechos humanos y una perspectiva de género interseccional y de reducción de daños.
Actualmente, la Associació in via trabaja para dar respuesta en esta realidad a través de varios proyectos especializados:
- Proyecto Eunice, subvencionado por el Ajuntament de Barcelona, el Departament d’Igualtat i Feminismes y el Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya, destinado a la atención integral de mujeres con adicciones o patología dual en situación de violencia de género.
- Proyecto Himaya, subvencionado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, dirigido a mujeres en situación de extrema vulnerabilidad y riesgo inminente.
- Proyecto Tránsito, subvencionado por el Ministerio de Igualdad, centrado en la acogida y protección integral de mujeres supervivientes de trata de personas con fines de explotación sexual.
- Proyecto Maria Isabel, subvencionado por el Ajuntament de Barcelona, destinado a la atención de mujeres cis o trans que han ejercido o ejercen la prostitución y que se encuentran en situación de extrema vulnerabilidad.
Con esta comparecencia, la Associación in via arrecia su compromiso histórico con la defensa de los derechos humanos, la igualdad de género y la lucha contra todas las formas de violencia y discriminación, y apuesta para avanzar hacia un sistema de protección verdaderamente inclusivo para todas las mujeres.